Después del 9/11 los Sikhs han sido víctimas de muchos crímenes motivados por el odio…

Por cierto, quisiera mencionar que soy Sikh y que nuestra comunidad aquí estaba creciendo cada vez más y volviéndose políticamente más activa a favor de algunos candidatos. Por ejemplo, recaudábamos fondos para los candidatos a supervisor en nuestro condado o para senador, especialmente después del 9 /11. Después del 9/11 los Sikhs han sido víctimas de muchos crímenes motivados por el odio. Debido a que usan turbantes, la gente asume que son musulmanes. Es como en el caso de mi mamá; ella vive sola y alguien lanzó fuegos artificiales en la entrada de su casa. Ella nos llamó muy asustada así que fuimos a verla; cosas por el estilo. Mi marido trabajaba más o menos en Bakersfield e íbamos a almorzar en el sector blanco de la ciudad, que se encuentra, ya sabes, en mal estado. Un día fuimos a comer a Carl’s Junior. Entramos allí, y no es broma, esto sucedió justo después del 9/11. Todos interrumpieron lo que estaban haciendo para mirarnos. Nos dimos la vuelta y nos marchamos. Estábamos indignados. Recuerdo que los hindúes hacían comentarios como: “Me pregunto si esto es lo que sienten los negros”. Tengo un primo que usaba turbante y una vez se vio involucrado en un altercado físico ya que no lo dejaban entrar a un club. Le decían: “Quítate el sombrero”. Él respondió: “¿cuál sombrero?”, y ellos dijeron: “El turbante o lo que sea esa cosa que llevas puesta”. Es una prenda religiosa. Llegó al punto en que decidieron ya no ir más al centro de la ciudad, no volvieron a salir. La situación era terrible.

Fue así que la comunidad Sikh decidió que era preciso contactar a los funcionarios del gobierno local y decirles: “Un momentito, nosotros no somos musulmanes”. “Tampoco deberían tratar a los musulmanes de esa forma” y, ya sabes, “nosotros no somos terroristas”. Lo que sucedió entonces fue que pedimos a algunas personas que llamaran a funcionarios como el sheriff y el alcalde, y les dijeran que queríamos hacer algo de divulgación; sesiones informativas para conversar con los oficiales de policía o el departamento del sheriff sobre nuestra comunidad ya que estábamos siendo hostigados y estaban presentándose muchos problemas. Por ejemplo, que arrojaran huevos a algunos hombres mayores que andaban en bicicleta por el pueblo. O sea, era verdaderamente horrible. Los templos estaban siendo saqueados; ¡la situación era realmente mala!

Así que a partir de ahí empezamos a reunirnos más con nuestros representantes en la Asamblea y con los supervisores del condado, y la gente se organizó y recaudó fondos, y eso me motivó a involucrarme más en la actividad política. Creo que antes de eso la gente asumía que estábamos aquí sólo para trabajar. No estamos aquí para meternos en política; solo trabajamos, ganamos dinero y eso es todo. Después de eso, como ya dije, surgió un gran movimiento y empezamos a conocer a muchos senadores y a personas que asistían a eventos en nuestras iglesias y a nuestros pequeños festivales. Venían a hablar con nosotros, y mi padre, como ya dije, creo que mi padre contribuye políticamente a muchos de los supervisores del condado y es así como los conocíamos y cosas por el estilo. Alguien me dijo: “Bueno, deberías postularte para el Concejo Municipal”. Porque conocía a todos los que llegaban a mi tienda. Todo el mundo venía y hablábamos de política. Ya sabes, te sientas a la hora del almuerzo y hablas con el chico de la oficina de correos o incluso el de la tienda, y todo el mundo viene y se queja de los problemas que enfrenta la ciudad. La gente se quejaba principalmente del estado de las carreteras aquí. Nuestras carreteras aquí no están en buena condición. Así que todo el mundo venía siempre y hablábamos de todo sin parar. Y me decían:”Deberías postularte, deberías postularte”. Yo decía: “Debo conversarlo con mi padre”, y él me dijo: “Deberías hacerlo, ¿por qué no? Deberías hacerlo. Seguro es interesante y aprenderías mucho”. Mi esposo dijo: “Sí, deberías postularte; sería bueno”. Y yo decía: “Está bien, vamos a ayudar a que mejore”, tú sabes, “la economía…” Eso es lo que más nos interesaba; mejorar la imagen del pueblo.

Yo me había postulado para el Concejo Municipal, y unos meses más tarde, después de que había sido elegida, uno de los activistas de la justicia ambiental asistió a una de las reuniones del Concejo. Daniela vino y nos informó que teníamos la peor calidad de aire en todo el país. Nuestra respuesta fue: “¿En serio?” Nos sorprendió bastante y casi nos parecía increíble. Dijimos: “Okay, vamos, nos estás tomando el pelo. ¿De dónde sacaste eso?”. Ella nos respondió: “No, en serio; ustedes tienen las peores violaciones de ozono y en mayor número que cualquier otra ciudad de los EE.UU.”. Al principio estábamos horrorizados, pero luego empezamos a sentirnos un poco molestos puesto que la agencia local que regula la calidad del aire no nos había informado de esto. Y fue a partir de ahí, creo, que la curiosidad empezó a asomarse. Bueno, ya sabes, si existe una agencia local para regular la calidad del aire que supuestamente informa a las comunidades, ¿cómo es posible que nunca lo hayan hecho en la nuestra?

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